El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, reconoció que la voluntaria Linda Norgrove, secuestrada en Afganistán en septiembre, pudo haber muerto por la explosión de una granada de mano detonada por los militares estadounidenses que trataban de rescatarla. Las primera informaciones indicaban que la joven había sido ejecutada por sus captores.
Cameron explicó que habrá una investigación anglo-estadounidense completa sobre las circunstancias en las que Norgrove, de 36 años, murió el pasado viernes en Afganistán.Fuente- Pagina/12